1/2/11


Querido dueño de mi corazón:

Si desaparezco no bajes al barroco, esta lleno de espinos y podrías lastimarte. Si desaparezco es por que ya no hablamos para no repetirnos lo mismo de lo mismo.

Por el simple hecho de besarme, ya tienes siete años de buena suerte.
Puedes quedarte con las lunas de Júpiter que un día te regale, el mágico atardecer y todas las mentiras.
Por mi parte, guardare la diadema de rayo de sol que un día me diste, todos esos poemas de Pablo Neruda que tanto odio y que me gustaron porque era los únicos que expresaban lo que sentías por mi. Guardare tus ojos en el cofre donde guardo las cosas mas bellas.
Puedes quedarte con mi corazón, no lo necesito; mi pecho es como un rosal, al llegar la primavera nacerá otro igual de hermoso. Te devuelvo el tuyo, es tan frágil y debo confesar que fracase en el intento de hacerlo feliz.

No quiero que estés triste. Has quedado en libertad sin desearlo. Lo siento pero no nací para esto, ya lo sabias.
Recordare por siempre todos los momentos que vivimos juntos, sin embargo, olvidare tu nombre y tu rostro. Quiero que hagas lo mismo.


Con amor, Isabel.


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